Un queso que triunfa en las orillas de Tarancón
El negocio de los quesos lo lidera Javier Medina desde su sede de operaciones en Torrejoncillo del Rey, pero su mujer Marimar está al quite para lo que haga falta. Sea una feria castellanomanchega o una caseta navideña en la capital. Evento que, por cierto, les va divinamente porque «hay gente que hasta repite hasta 6-7 veces para comprar un queso». Solo hace falta probarlo para caer rendido.
En su casa de Torrejoncillo tienen una quesería y una tienda. La leche la compran, aunque antes sí tenían sus propias ovejas. Pero llevan toda la vida fabricando quesos: «Sí, muchos años, a lo largo de generaciones, primero con el tierno y el semi, y luego se fue ampliando la variedad y produciendo otros quesos especiales».
Y añadió Marimar: «Aquí en la caseta hemos traído por ejemplo de cabra un semicurado, un curado suave y otro más fuerte, luego el resto son de oveja y hay tiernos, semicurados, un curado de leche que es más intermedio en sabor, otro curado de leche más fuerte, y también aceites», expuso con satisfacción.
La devoción manda y la imagen de la Virgen de Urbanos, patrona del pueblo, no puede faltar en la etiqueta de Quesos Medina, que marca otras especialidades como curados al romero, curados al tomillo, orégano con brandy, orégano con miel, de manteca… «Aquí traemos un tamaño más común, que no sea ni muy grande ni muy pequeño para que la gente pueda comprarlo variado, pero luego allí hacemos tamaños de 1-2-3 kilos y de todo tipo», sonrió Marimar.

Un queso que sabe coquetear con el mercado online
Los Quesos Medina están distribuidos por toda España y Portugal en diversas localizaciones gracias a una agencia de envíos. Además, existe la posibilidad de pedirlo a domicilio también a través de WhatsApp. En la capital hay casi una veintena de establecimientos que los recomiendan por su calidad y buen sabor.
Incluso a través de su página web se pueden consultar todos los quesos que fabrican y optar por una opción más navideña como los packs especiales de varios sabores, cortados y preparados de forma especial para la ocasión. Sin duda los amantes del queso disfrutarán 100% de la inversión, subiendo y bajando la cristalera de la quesera que esconde tan preciado tesoro.



¡Enhorabuena! Gracias por seguir con la tradición y dar vida a las zonas rurales.
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