En Víllora y Villar de la Encina, las pensiones representan casi la mitad de los ingresos de sus habitantes.
En Víllora, de cada cien euros que ingresan sus vecinos, cerca de 48 proceden de pensiones y apenas 31 de salarios. La diferencia es lo suficientemente amplia como para situar a este pequeño municipio de la Serranía entre los ejemplos más llamativos de una realidad que, con distinta intensidad, se repite en otros catorce puntos de la provincia de Cuenca. Son municipios donde las pensiones, y no los sueldos, constituyen la principal fuente de ingresos de sus habitantes.
No muy lejos de esa situación se encuentra Villar de la Encina, donde las pensiones representan el 47% de la renta, frente al 30,7% que aportan los salarios. Ambos municipios encabezan una clasificación que permite asomarse a la economía cotidiana de una parte del medio rural conquense, donde los ingresos de quienes reciben una pensión tienen un protagonismo que contrasta con el de las localidades más pobladas y con mayor actividad laboral.
Así lo reflejan los datos correspondientes a 2024 del Atlas de Distribución de Renta de los Hogares del Instituto Nacional de Estadística (INE), publicados este lunes, cuyo análisis revela una realidad con dos caras. Por un lado, persisten municipios donde las pensiones sostienen una parte muy importante de la renta de los hogares, una circunstancia que se da principalmente en territorios castigados por la despoblación. Por otro, esa dependencia económica ha perdido terreno en buena parte de la provincia durante la última década, aunque existen excepciones que muestran hasta qué punto pueden ser diferentes las trayectorias de municipios relativamente próximos.
Donde las pensiones pesan más que los sueldos
Víllora y Villar de la Encina presentan los porcentajes más elevados de ingresos procedentes de pensiones, pero no son los únicos municipios donde estas prestaciones aventajan claramente a los salarios. En Casas de Guijarro, por ejemplo, las pensiones aportan el 42,8% de la renta, mientras que los sueldos apenas alcanzan el 28,4%. La distancia también supera los diez puntos porcentuales en Albaladejo del Cuende, Villar del Humo y Gascueña.
La relación es algo más equilibrada en otros municipios, aunque las pensiones siguen imponiéndose. Ocurre en Canalejas del Arroyo, Torrejoncillo del Rey, Tinajas, Cañada del Hoyo, Henarejos, Vellisca y Pinarejo, a los que se suman Santa Cruz de Moya y Torralba. En este último caso, apenas nueve décimas separan ambas fuentes de ingresos: las pensiones representan el 41% y los salarios el 40,1%.
Las diferencias son importantes porque no todos los municipios con una elevada presencia de pensiones presentan necesariamente esta situación. En Zarzuela, por ejemplo, estas prestaciones aportan el 40,4% de los ingresos, pero los salarios conservan un peso superior, del 44,9%. De hecho, hay catorce municipios conquenses en los que las pensiones representan al menos cuatro de cada diez euros de renta, aunque no en todos superan a los sueldos.








