viernes, 26 de junio de 2026

Arturo Candela: «La Romería es una jornada de fraternidad que une a varios pueblos de Cuenca»

Naharros acogerá el próximo 27 de junio la XI edición de este encuentro mariano que reúne a vecinos de Horcajada de la Torre, Villar del Horno y Pineda de Gigüela


La provincia de Cuenca volverá a vivir una de sus citas más singulares de convivencia religiosa y vecinal con la celebración de la XI Romería Mariana de Naharros, que tendrá lugar el próximo 27 de junio. El encuentro reunirá a fieles y vecinos de Naharros, Horcajada de la Torre, Villar del Horno y Pineda de Gigüela, en una jornada que combina tradición, fe y hermanamiento entre municipios.


El párroco de Santiago Apóstol, Arturo Candela, explica a El Digital de Cuenca que esta iniciativa nació hace más de una década con el propósito de fortalecer los vínculos entre localidades muy próximas geográficamente y con numerosos lazos familiares e históricos. «La romería busca hermanar pueblos vecinos, compartir la fe y favorecer la convivencia entre personas que llevan generaciones relacionándose entre sí», señala el sacerdote.

Un proyecto que comenzó en 2014

La historia de esta romería se remonta al año 2014, cuando el entonces párroco de la zona, Alberto García Coronado, impulsó la celebración de un encuentro mariano itinerante entre los municipios que atendía pastoralmente.

Según recuerda Candela, la propuesta surgió de forma sencilla: reunir durante una tarde a las imágenes patronales de los distintos pueblos para celebrar una procesión, una eucaristía y un momento de convivencia. «En sus comienzos no se pensó como un gran evento. La idea era encontrarse, compartir la devoción y crear lazos entre pueblos muy cercanos», explica.

La primera edición se celebró en Horcajada de la Torre y posteriormente se fueron incorporando otros municipios, consolidando una cita que ha ido rotando cada año por las distintas localidades participantes.

La pandemia interrumpió el camino

La romería mantuvo su continuidad hasta la llegada de la COVID-19. Las restricciones sanitarias obligaron a suspender las ediciones de 2020 y 2021, aunque el encuentro regresó en 2022 recuperando el calendario previsto.

Desde entonces, la tradición ha seguido creciendo y este año vuelve a Naharros tras haber pasado por las distintas localidades participantes. «La pandemia nos obligó a parar, pero también nos hizo valorar más estos espacios de encuentro y convivencia», apunta Candela.

Una tarde de fe y convivencia

La programación comenzará a las 19:00 horas con el recibimiento de las imágenes marianas en la plaza de Naharros. A las 19:30 horas tendrá lugar la procesión por las calles del municipio y a las 20:00 horas se celebrará la Santa Misa. La Eucaristía estará presidida por el obispo de la Diócesis de Cuenca, José María Yanguas Sanz, cuya presencia supone uno de los momentos más destacados de la jornada.

Debido a las reducidas dimensiones de la iglesia parroquial, la celebración religiosa tendrá lugar en el exterior del templo. «La iglesia de Naharros es pequeña para albergar a todas las imágenes y a los participantes, por eso la misa se celebrará en el atrio», explica el párroco.


Las patronas de la comarca se encuentran en Naharros

La jornada reunirá a algunas de las principales advocaciones veneradas en la zona. La anfitriona será la Virgen del Rosario, patrona de Naharros, que recibirá a la Virgen de los Remedios de Horcajada de la Torre, a la Virgen de la Subterránea de Villar del Horno y a Santa Ana, procedente de Pineda de Gigüela. Durante la celebración, representantes de todos los pueblos participarán en las lecturas, ofrendas y peticiones para reforzar el carácter comunitario del encuentro.

Una respuesta a la despoblación rural

Más allá de su dimensión religiosa, Candela considera que la romería cumple una función social importante en una comarca afectada por la despoblación. «Son pueblos pequeños que durante buena parte del año cuentan con pocos habitantes. Estos encuentros ayudan a mantener vivas las relaciones personales y el sentimiento de comunidad», afirma. El sacerdote destaca que muchas familias tienen vínculos repartidos entre varias localidades y que la romería sirve para reforzar esos lazos históricos.

La implicación vecinal, clave para el éxito

La organización de la romería moviliza cada año a decenas de vecinos. La comisión de festejos y la parroquia trabajan conjuntamente para preparar la acogida de los visitantes y organizar el ágape final que se comparte tras la misa. «Cada pueblo aporta lo mejor que tiene. La buena voluntad y la colaboración de los vecinos hacen posible que una iniciativa como esta siga adelante año tras año», señala Candela.

La XI Romería Mariana de Naharros volverá a convertir a esta localidad conquense en punto de encuentro para cientos de personas llegadas de distintos municipios de la comarca. Fe, tradición, convivencia y compromiso con el medio rural se darán cita en una jornada que, como resume Arturo Candela, «pretende unir, hermanar y mantener vivos los vínculos entre nuestros pueblos de Cuenca».

Fuente: eldigitaldecuenca.com

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